Anoche viajamos a nuestro antiguo barrio, allí donde solíamos pasear las tardes de los viernes. Era la fiesta mayor y, entre los fuegos artificiales de los "diables", las calles engalanadas y el rítmico y primitivo tamborilear, Ella pidió un mojito. Y repitió. Luego llegaron las risas, y fué como una muñeca con ojos de botón, descosiéndose por los costados. Y fuí feliz.
22 agosto 2009
Ojos de botón
Publicadas por
Dekra
a la/s
9:32:00
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario