07 febrero 2009

3 años y 1 dia

Esa es la condena que llevo cumplida. Tres años y un dia sin verle, sin poderle dar un beso, sin oir su voz ronca, sin poderle acariciar la cicatriz que se hizo siendo un crío, que cada vez se le marcaba con más profundidad en la frente. Sin disfrutar de su compañía y sin jugar un guiñote. Y sin embargo, no me apena la condena cumplida, me asusta mucho más la que queda por cumplir.

Antony and the Johnsons: Her eyes are underneath the ground.mp3

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