El otro día, tomando un café con una amiga, me confesó que había pillado una conversación por messenger de su marido con un compañero de trabajo, en la que éste le incitaba a ser infiel porque se lo iba a pasar muy bien y ella no se iba a enterar. El marido de mi amiga le decía que en la piscina comunitaria, el verano pasado había una vecina que le miraba mucho, y que a ver si había suerte y este verano pasaba lo mismo, y que ya vería lo que haría entonces.
Mi amiga no sabía que hacer, pero incapaz de callar se lo dijo a su marido. Él le dijo que no fuese tonta, que era una conversación "de hombres", y que siempre se dicen cosas como esa para quedar bien.
La cuestión es que ella no se lo creyó, y ahora desconfía totalmente de él. Dice que algo muy fuerte se ha roto, y que no será facil recomponerlo. Una infidelidad ficticia, o como mínimo no consumada, una conversación de diez minutos, se ha llevado por delante años de confianza. Les esperan malos ratos de existencia.
Pero, ¿estamos preparados para ser fieles durante 30, 40, 50 años? Ya no vivímos hasta los 40, nuestra esperanza de vida son más de 80 años, así que el tiempo que compartimos con una persona se ha visto muy alargado, por lo que hay relaciones que se mantienen por la monotonía del día a día. Y por ello hay gente que busca esa sensación de novedad, de hacer algo "prohibido", que da la infidelidad, aunque para ello, como kamikazes, se juegen su vida.
Pd: Y de regalo, la más bella historia de infidelidad:
03 mayo 2008
Infidelidades
Publicadas por
Dekra
a la/s
12:03:00
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario