Desde hace unos meses hay un decapitador suelto en Londres. Sus víctimas son iconos del capitalismo; el coronel Sanders de Kentucky Fried Chicken, la modelo de Moët & Chandon o el mismísimo David Beckham. No se trata de un asesino en serie, pero si de un peligroso criminal para el sistema, ya que ataca donde más duele: la publicidad. El decapitador (o la decapitadora, ya que todo lo que le rodea es, por ahora, un misterio) crea un molde de la figura a decapitar, le rebana el cuello, deja un pequeño hueso saliendo como firma y lo pega sobre el original. Adoradores del consumismo, temblad.
Quizás la incognita más inquietante es cuanto tardará el decapitador en aprovechar económicamente su fama y ser absorvido por el sistema.
09 marzo 2008
El Decapitador de Londres
Publicadas por
Dekra
a la/s
16:33:00
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