Sábado por la mañana. Bajábamos al mercado de la Plaza Roja acompañando a nuestras madres y, después de hacer la compra, íbamos al kiosco, una pequeña caseta con portones azules, con los viejos tebeos bajo el brazo. Era uno de los momentos más esperados de la semana. Allí dejabas tus tebeos, los que menos te gustaban o, en la mayoría de los casos, los únicos que tenias, y por 10 pesetas podías rebuscar entre el montón que otros habian dejado antes que tú. Era la única oportunidad de conseguir tebeos que no habias leído, de conocer otros personajes, otras historias, de poder leer números de los que todo el mundo hablaba a la hora del patio y que tú ni tan sólo habias podido ojear. Desgraciadamente, casi siempre suponía dejar alguno de tus favoritos, pero ese era el precio que había que pagar. En esa época no podíamos tenerlo todo y, pese a nuestra pequeña edad, lo sabíamos. Luego volver a casa ayudando con el carro de la compra, comer, ver la película del sábado tarde e irse a la cama a leer los tebeos "nuevos".
Pequeños ratos de existencia a 10 pesetas por semana.
Kiko Veneno: Superheroes de barrio.mp3
12 febrero 2008
10 pesetas
Publicadas por
Dekra
a la/s
20:51:00
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